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  Educación del cachorro a partir de los 60 días  
 
 
     
  1) LA EDAD OPTIMA DE SOCIABILIZACIÓN  
     
Como primera medida hay que tratar de conseguir cachorros que estén viviendo en condiciones normales, ya sea con su madre o hermanos, o si son de criadero es conveniente que hallan sido destetados. Que estén expuestos a una importante variedad de estímulos visuales y sonoros.
El período de sociabilización del cachorro es en el cual adquiere el sistema de reglas jerárquicas y de comunicación para poder vivir en jauría.
También donde identifica los elementos constitutivos del medio donde vive. Todos los vertebrados de sangre caliente (aves, mamíferos) vienen al mundo sin saber a que especie pertenecen. Este es un proceso de aprendizaje casi irreversible, que permite adquirir esta información denominada IMPRONTA.Para que esto suceda es necesario que se tejan lazos afectivos con un individuo que cuide y proteja al cachorro, en condiciones normales es la madre. Además los órganos sensoriales deben ser funcionales. La impronta normalmente se efectúa entre la 3ª semana y el 3º mes. En este periodo el cachorro se convierte en un banco de datos donde aprende a reconocer alimentos, amigos, peligros, etc. Cuanto más variados sean los estímulos más capacidad de adaptación tendrá el cachorro en el futuro.
Es de suma importancia que en este período el contacto con el hombre sea relacionado con algo agradable.
Este período comprende el aprendizaje de las jerarquías. Donde el cachorro debe aprender a controlar sus deseos en función de las reglas vigentes de la jauría, para poder ser un adulto equilibrado.
Comienza con las comidas, donde debe esperar que coman los adultos, controlar los mordiscos con los juegos, adquirir posturas de sumisión, etc. La madre reprime los mordiscos muy vigorosos, tomándolo por la piel del cuello y dejándolo en el piso hasta que tome la postura de sumisión (espalda al piso ofreciendo el vientre y la garganta). El juego es el marco privilegiado para el aprendizaje de las reglas de vidas grupales y los rituales de comunicación.

     
  2) INGRESO DEL CACHORRO A LA FAMILIA-JAURÍA  
     
Para poder mantener la unión y seguridad de la jauría, al igual que todos los animales sociales, el perro debe poder intercambiar información. La mayoría de las posturas o encadenamientos posturales que el perro utiliza para comunicarse son rituales.
En el perro nace como un acto sencillo, innato que tiene una función de supervivencia, en el transcurso de su vida, este acto es modificado dándole una función de comunicación, por Ej.: el mordisqueo de los belfos como señal de sumisión, originando la regurgitación de la comida de la madre a los cachorros.
Cuando el perro y el hombre se asocian es necesario la creación de un sistema jerárquico, donde sean mínimas las situaciones para las cuales no exista un ritual que fije la conducta a seguir. En el perro no hay diferencias notables entre las formas que analiza, las informaciones sociales en la jauría o en la familia-jauría (humana). Comida, espacio y acceso a otros individuos perros o humanos tienen un marco de resolución jerárquico.
Cuando nosotros nos comunicamos no usamos solo palabras, elementos no verbales tienen suma importancia. El tono, gestos faciales, amplitud de pupilas, movimientos del cuerpo y encadenamiento de posturas acompañan nuestro discurso. En el perro las señales no verbales emitidas por el amo son las que refuerzan o perjudican el mensaje.
La comunicación es fundamental en la instauración de la jerarquía dentro de la familia-jauría. Es la coherencia verbal y no verbal lo que asegura la eficiencia de la transmisión de la información. Cuando el cachorro ingresa en nuestro hogar es el momento de establecer estas reglas jerárquicas.

A continuación describiré en forma sintética las más importantes:

a) COMIDA

Es importante que coman siempre primero los humanos, como en la jauría los dominantes. Es un acto de ostentación de dominio muy importante. Sería bueno también que el cachorro comiera en el mismo lugar, plato y horario.

b) MORDISCOS

Hay que enseñarle a controlar las mandíbulas, asociado con el NO, tomándolo por la piel del cuello sacudiéndolo enérgicamente y cesando el juego.

*Además es conveniente tomar las siguientes medidas de prevención:

-Mantenga fuera del alcance artículos y cosas peligrosas, como cables de electricidad, etc.
-Proporciónele elementos que pueda morder como juguetes de goma o cuero. En la mayoría de los casos muerden por aburrimiento, por eso atención, distracción, y ejercicio puede resultar beneficiosos.
-No le dé zapatos viejos ni medias, por que así se acostumbran a morder zapatos ni telas, sin distinguir entre uno viejo y uno nuevo o en uso.

c) JUEGOS

Una característica fundamental del perro es su ansia por jugar, gracias al juego el perro aprende a hallar su puesto en la jerarquía familiar y a comunicarse con sus hermanos. Cuando pasa a vivir con hombre espera poder expresarse por medio de los mismos juegos.
Cuando los perros viven en condiciones óptimas (buena comida, sanidad, ausencias de peligros y angustias) guardan un afán innato de jugar. El perro que invita a perseguirlo o airarle una pelotita o un palo, es frecuentemente un perro equilibrado. Ciertos juegos no son del agrado humano, más si son continuos o violentos. La convivencia a veces frena esos impulsos pero no es bueno que los suprima por completo. El hecho que perdure algún tipo de juego entre el amo y el perro asegura cierta complicidad entre ambos. Los perros suelen presentar objetos y no soltarlos con el objeto de perseguirles. Cada perro prefiere un juego a otro. Las pelotitas, palos, huesos artificiales pueden servir como señuelos o atractivo para un futuro adiestramiento.
"Es importante que desde cachorro el perro entienda que somos nosotros los que imponemos las reglas, el elemento, el comienzo y la finalización del juego. Luego del cual la relación se volverá más jerárquica."

d) CUBIL (refugio, cucha.)

Concederle un lugar para dormir o refugiarse, si es cubierto mejor, evitar pasos obligatorios, escaleras, descansos y dormitorios.
Dejar en paz al perro cuando esta en su lugar. Prohibido sacarlo para acariciarlo y mucho menos para castigarlo. Pues al refugiarse este realiza un acto de sumisión y no puede además tolerar un castigo extra.

     
  3) NOCIONES BÁSICAS PARA EL MANEJO DEL CACHORRO  
     
- COMO RECIBIRLO:

Cuando nos encontramos con nuestro cachorro, principalmente después de cierto tiempo, debemos agacharnos siempre, ir nosotros hacia el perro hacia abajo, que él no despegue las patas del suelo, acariciarlo y hablarle suavemente. Tratemos de evitar que se lo mantenga en brazos o en la falda. Esto acarreará problemas futuros
(perros que saltan mucho hacia las personas, hecho peligroso si el perro es grande, fundamentalmente con niños y ancianos).
A los niños se les debe enseñar que él es como un bebe, el cual debe ser tratado con mucho cariño, no deben corretearlo demasiado o airarle de la cola.
Experiencias positivas al principio harán gran diferencia en el desarrollo del cachorro.

- ACOSTUMBRAMIENTO AL COLLAR Y A LA CORREA

Si bien el perro ha nacido libre y no para ser atado o manipulado, el precio de la domesticación ha llevado a que desde su corta edad el cachorro se acostumbre a estar sujeto de vez en cuando.
Ya al salir del criadero deberá llevar el collar. Usando preferentemente un collar fijo de cuero o de nylon. A pesar de la gran variedad de collares útiles que existen en la actualidad adaptados para cada raza y funcionalidad, todos al principio ocasionan molestia para el perro. Este entiende muy bien que desde el momento que esta atado depende del hombre y su voluntad de movimiento esta restringida.
Por eso es de suma importancia intentar que el collar y la correa sean convertidos en objetos sinónimos de juego, placer y diversión.
Es útil el uso al comienzo de una correa que no tenga menos de 2 mt. de largo que dejan un espacio relativamente holgado, lo cual hace que se sienta en relativa libertad. "TODOS LOS PERROS PUEDEN ACOSTUMBRARSE AL USO DEL COLLAR Y LA CORREA. "No es cierto que los perros de trineo necesiten de un arnés para salir de paseo, ni los lebreles de sogas extensibles. Todo depende de la educación que se le dé al cachorro.

- EVACUACIÓN DEL CACHORRO

Esta es una de las preocupaciones de los dueños, pero con mucha paciencia y constancia lograremos el objetivo. Hay que tener en cuenta que para aplicar un método, es necesario contar con el control de esfínteres de nuestro cachorro, este sucede aproximadamente alrededor de los 2 meses de edad.

En principio vamos a aprovechar los momentos en que sabemos con seguridad que va a evacuar, y son principalmente los siguientes:

  • Después de dormir en las mañanas o después de una siesta.
  • Cuando termina de comer (4 veces).
  • Cuando cesa el juego.

En estos momentos es cuando debemos sacarlo para que haga, es conveniente que sea siempre al mismo lugar, para que el olor de su materia fecal o su orina cree un acto reflejo y así lo repita. Es muy importante una muy buena recompensa inmediatamente haya terminado. Hay otras situaciones en que debemos actuar de la misma forma, en el momento que comienza a caminar en círculos, olfatear o agacharse, sacarlo inmediatamente. Es importante poco a poco establecer una rutina.

     
 
PEGARLE O FROTARLE EL HOCICO EN LO QUE HA HECHO ES TOTALMENTE INÚTIL Y SOLAMENTE LO RELACIONARA COMO UN ACTO DESAGRADABLE ASOCIADO A NADA.
(es un acto de maltrato)
 
     
Simplemente limpiar el accidente tratando de que el no nos vea y no utilice productos con amoníaco (puede relacionar el olor con la orina)

- EL LLAMADO

Los dueños normalmente creen que el perro se identifica con su nombre, lo que debería conducirle a regresar tan pronto como se lo llame, pero el nombre en realidad no es mas que una señal sonora, que asocia con el principio de una interacción positiva con su entorno y con el amo, (razón de mas para elegirlo corto y fácilmente pronunciable). Para que el perro vuelva sin problemas es importante ejercitarlo desde cachorro.
La postura de llamada: es importante que logremos en el principio ser el atractivo más grande de todo el entorno, la posición de agachado nos ayudará mucho. Hay que buscar condiciones que nos permitan estar completamente relajado, un lugar amplio y lejos de calles y rutas. Soltar al cachorro y dejarlo correr, al cabo de algunos minutos adoptar la postura de llamado, agachado, y llamarlo, si es necesario insistir tranquilamente hasta que llegue, acariciarlo y alabarlo entusiastamente, es conveniente utilizar algún tipo de recompensa gustativa, y luego reenviarlo a jugar. Es un error asociar la llamada con la reposición de la correa, lo que crea una asociación negativa.
Cualquiera sea el tiempo que tarde el perro en regresar, recompensarlo igualmente, nunca aplicar una corrección por un retorno tardío. No llamarlo cuando esta haciendo sus necesidades, y mucho menos para retarlo por algo que ha hecho mal, lo cual hará que asocie el nombre a un castigo y deje de responder.
Si el perro esta absorbido en una corrida con otro perro, no desgañitarse llamándolo, se destruirá la asociación aprendida de llamada y regreso.
En caso de negativa, cambiar la dirección caminando rápido e incluso corriendo, esto hará que el perro regrese, y no olvidar acariciarlo a su llegada.-

     
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